En una cumbre extraordinaria celebrada en Bruselas, los líderes de los 27 países miembros de la Unión Europea tomaron una decisión sin precedentes: aprobar un plan de rearme masivo y rápido para enfrentar la creciente amenaza rusa. Este acuerdo, denominado «Rearming Europe», movilizará hasta 800,000 millones de euros en los próximos cuatro años, con el objetivo de fortalecer la defensa y seguridad del continente.
La amenaza que unió a Europa
Desde la invasión rusa a Ucrania en 2022, Europa ha vivido en un estado de alerta constante. La agresividad mostrada por Rusia y la reciente postura conciliadora de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump han dejado al continente en una posición vulnerable. La posibilidad de una expansión del conflicto llevó a los líderes europeos a reconocer la necesidad de una defensa más autónoma y robusta.
Un plan histórico de rearme
El plan «Rearming Europe» representa un hito en la historia de la Unión Europea. Por primera vez, se permitirá a los Estados miembros incurrir en deudas sin penalización para financiar el gasto en defensa. Además, se emitirá deuda común respaldada por el presupuesto comunitario para adquirir material militar. Esta medida busca reducir la dependencia de Europa de aliados externos y fortalecer su capacidad de respuesta ante amenazas.
Prioridades en el gasto militar
El acuerdo establece un orden de prioridades en el gasto militar, enfocándose en áreas clave como:
Defensa aérea: Mejorar los sistemas de protección contra ataques aéreos.
Sistemas de artillería: Actualizar y expandir las capacidades de fuego terrestre.
Drones y sistemas antidrones: Invertir en tecnología avanzada para operaciones de vigilancia y combate.
Protección de infraestructura crítica: Asegurar la resiliencia de instalaciones esenciales.
Movilidad militar: Garantizar una rápida movilización de tropas y equipos.
Inteligencia artificial con fines militares: Integrar tecnologías emergentes en estrategias defensivas.
Estas áreas reflejan la intención de la UE de modernizar sus fuerzas armadas y adaptarse a las nuevas formas de guerra.
La posición de Hungría y la unidad europea
Aunque 26 de los 27 países miembros respaldaron el plan, Hungría, bajo el liderazgo de Viktor Orbán, se alineó con Rusia y Estados Unidos, quedando al margen del acuerdo. A pesar de esta disidencia, la aprobación del plan demuestra una inusitada unidad europea en momentos de crisis.
Apoyo inquebrantable a Ucrania
Durante la cumbre, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, fue invitado especial y recibió el respaldo unánime de los líderes europeos. La UE reafirmó su compromiso de apoyar a Ucrania, tanto militar como económicamente, en su lucha por mantener su soberanía e integridad territorial.
La reacción de Rusia
La respuesta rusa no se hizo esperar. El presidente Vladímir Putin acusó al mandatario francés, Emmanuel Macron, de querer «regresar a la época de Napoleón» y advirtió sobre las consecuencias de subestimar a Rusia. Estas declaraciones subrayan la tensión existente y la necesidad de Europa de estar preparada para cualquier eventualidad.
El futuro de la defensa europea
La aprobación del plan de rearme marca el inicio de una nueva era en la política de defensa europea. La UE busca no solo proteger a sus ciudadanos, sino también posicionarse como un actor decisivo en la protección de un orden internacional basado en reglas. La inversión en defensa conjunta y la emisión de deuda común son pasos significativos hacia una mayor integración y autonomía estratégica.