El hallazgo de un crematorio clandestino en Teuchitlán, Jalisco, ha sacudido a la comunidad y al país entero. La Fiscalía General de la República (FGR) ha decidido atraer el caso, comprometiéndose a esclarecer los hechos y llevar a los responsables ante la justicia. Este descubrimiento pone de manifiesto la cruda realidad de la violencia y la impunidad que persisten en algunas regiones de México.
El descubrimiento del crematorio clandestino
Todo comenzó con una llamada anónima que alertó al colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco sobre la posible existencia de restos humanos en el rancho Izaguirre, ubicado en la localidad de La Estanzuela, municipio de Teuchitlán. Al llegar al lugar, el colectivo se encontró con una escena escalofriante: cientos de zapatos, prendas de vestir, restos óseos calcinados y tres hornos crematorios improvisados. Además, se hallaron casquillos de bala y cargadores, lo que sugiere que el sitio también funcionaba como un centro de adiestramiento para el crimen organizado.
Este predio ya había sido intervenido por las autoridades en septiembre de 2024, cuando se detuvo a 10 personas y se rescató a dos secuestrados. Sin embargo, en aquella ocasión no se descubrieron las dimensiones del horror que albergaba el lugar. La reciente intervención del colectivo de búsqueda ha evidenciado la magnitud de las actividades ilícitas que allí se llevaban a cabo.
La respuesta de las autoridades
Ante la gravedad de los hechos, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, calificó el hallazgo como «terrible» y solicitó a la FGR que atrajera la investigación para garantizar una indagatoria exhaustiva y transparente.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, confirmó que la FGR asumirá el caso y aseguró que su administración colaborará estrechamente con el gobierno federal para esclarecer los hechos. Lemus enfatizó que no existen diferencias con la Federación y que en Jalisco nadie se lava las manos.
El fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, expresó su preocupación por la situación y señaló que no es creíble que las autoridades locales o estatales no estuvieran al tanto de lo que ocurría en el lugar. Gertz Manero se comprometió a realizar una investigación a fondo para determinar quiénes eran los responsables y si hubo omisiones por parte de las autoridades locales.
El impacto en la comunidad y las familias de las víctimas
El descubrimiento del crematorio clandestino ha generado una profunda consternación en la comunidad de Teuchitlán y en todo Jalisco. Las familias de personas desaparecidas ven en este hallazgo una posibilidad de encontrar respuestas sobre el paradero de sus seres queridos. La Fiscalía de Jalisco ha publicado una lista de 493 objetos personales encontrados en el rancho, con la esperanza de que puedan ser identificados por las familias afectadas.
Colectivos de búsqueda y organizaciones de derechos humanos han exigido la intervención de organismos internacionales, como la ONU y la Corte Penal Internacional, argumentando que lo ocurrido en Teuchitlán constituye un crimen de lesa humanidad. Señalan que las autoridades han permitido estas prácticas al no actuar de manera efectiva ante un fenómeno sistemático y documentado.
La lucha contra el crimen organizado en Jalisco
Jalisco es uno de los estados más afectados por la violencia relacionada con el crimen organizado en México. El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) tiene una fuerte presencia en la región y ha sido señalado como responsable de múltiples actos violentos, incluyendo desapariciones forzadas y ejecuciones. El hallazgo del crematorio clandestino en Teuchitlán pone de relieve la brutalidad con la que operan estos grupos y la necesidad urgente de fortalecer las estrategias de seguridad y procuración de justicia en el estado.