Terremoto de 7,7 sacude Myanmar y Tailandia: más de 150 muertos y cientos de heridos

Terremoto de 7,7 sacude Myanmar y Tailandia más de 150 muertos y cientos de heridos

El reloj marcaba las 12:50 del mediodía en Myanmar cuando la tierra comenzó a temblar con una fuerza inusitada. En cuestión de segundos, edificios se derrumbaron, puentes colapsaron y el pánico se apoderó de las calles. Un terremoto de magnitud 7,7 había golpeado el corazón del sudeste asiático, dejando una estela de destrucción y dolor.

Un epicentro devastador

El epicentro del sismo se localizó cerca de Mandalay, la segunda ciudad más grande de Myanmar, hogar de 1,2 millones de personas. Las estructuras centenarias de la ciudad no pudieron resistir la furia de la naturaleza. Testigos relatan cómo partes del histórico Palacio de Mandalay se vinieron abajo, mientras que un puente en la región de Sagaing quedó completamente destruido.

El temblor se siente más allá de las fronteras

Pero el impacto del terremoto no se limitó a Myanmar. A más de mil kilómetros de distancia, en Bangkok, Tailandia, los rascacielos se mecían peligrosamente. En el distrito financiero de Silom, miles de personas evacuaron apresuradamente los edificios, buscando refugio en las calles. La confusión y el miedo eran palpables.

Historias de supervivencia y tragedia

David Aparicio, un chef vasco residente en Bangkok, compartió su experiencia: «Todo se movía, fue una sensación muy extraña». Desde su hotel, observó cómo la ciudad se sumía en el caos, con evacuaciones masivas y escenas de pánico.

En Myanmar, la situación era aún más sombría. Un monasterio colapsó, atrapando a 20 niños bajo los escombros. Los equipos de rescate trabajaban contrarreloj, pero la falta de recursos dificultaba las labores.

Respuesta de las autoridades y ayuda internacional

Ante la magnitud de la catástrofe, la junta militar de Myanmar declaró el estado de emergencia en seis regiones afectadas. En un movimiento poco común, solicitaron ayuda internacional para enfrentar la crisis. Organizaciones humanitarias y países vecinos respondieron al llamado, enviando equipos de rescate y suministros.

En Tailandia, la primera ministra Paetongtarn Shinawatra también declaró el estado de emergencia en Bangkok. Un edificio en construcción colapsó, resultando en la muerte de al menos tres personas y dejando a más de 80 atrapadas. Las operaciones de rescate se intensificaron, con la esperanza de encontrar sobrevivientes entre los escombros.

Un llamado a la solidaridad

La devastación causada por el terremoto de 7,7 grados en Myanmar y Tailandia ha dejado cicatrices profundas en la región. Las historias de pérdida y supervivencia nos recuerdan la fragilidad de la vida y la importancia de la solidaridad en tiempos de crisis. Mientras las labores de rescate continúan y las comunidades comienzan el arduo proceso de reconstrucción, el mundo observa y ofrece su apoyo, demostrando que, incluso en los momentos más oscuros, la humanidad puede unirse para brindar esperanza y ayuda a quienes más lo necesitan.