Cada fin de semana, don Ernesto, un fiel aficionado del Club Pachuca, se sienta con su familia a ver el fútbol. Su pequeño televisor de caja, ya gastado por los años, sigue siendo el centro de reuniones familiares cada vez que los Tuzos juegan. Sin embargo, este sábado, la sala de los Ramírez estará en silencio.
¿Por qué? Porque el tan esperado partido entre Pachuca y América no será transmitido por señal abierta. Ni Tubi, ni ningún otro canal gratuito ofrecerá el juego. Para miles como don Ernesto, esto representa más que una simple omisión: es un golpe al corazón del fútbol popular mexicano.
La polémica legal que oscurece la cancha
El motivo detrás de esta decisión ha generado indignación. Según el comunicado oficial, diversas acciones legales “dudosas y frívolas” por parte de Grupo Lauman y su propietario Manuel de Jesús Arroyo Rodríguez impidieron la transmisión en Tubi.
Estas disputas legales, llevadas a tribunales fuera de jurisdicción según se indica, no solo afectan a FOX (anterior titular de derechos), sino también a los clubes Pachuca y León. La situación ha encendido las redes sociales con reclamos de transparencia y acceso.
¿Y ahora cómo ver el partido?
La única opción confirmada para ver el encuentro es a través de TUDN, pero solo en Estados Unidos. Esto deja a los aficionados mexicanos sin acceso directo al juego por televisión tradicional o plataformas digitales gratuitas.
Ni en YouTube, ni en Facebook, ni en alguna app oficial del torneo. El vacío es total para quienes no cuenten con televisión por paga o residan fuera del país.
Un golpe al corazón de la afición
Este tipo de decisiones empresariales alejan cada vez más al fútbol de su base más fiel: la afición popular. No se trata solo de un problema técnico o contractual. Es una desconexión entre los clubes, las televisoras y la gente.
Los niños que sueñan con ser como Henry Martín, los abuelos que siguen cada jugada, las familias que hacen del fútbol un ritual… todos pierden.
La respuesta en redes: furia y decepción
Twitter, TikTok y Facebook ardieron con comentarios de frustración. Muchos exigen explicaciones a la Liga MX, otros llaman a boicotear servicios de pago, y algunos simplemente comparten memes resignados.
Más allá del enojo, hay un mensaje claro: el fútbol mexicano necesita estar al alcance de todos, no solo de quienes pueden pagar por él.