Canadá contraataca: Represalias por aranceles de EE. UU. impactan el comercio

Canadá contraataca Represalias por aranceles de EE. UU. impactan el comercio

La relación comercial entre Canadá y Estados Unidos está en un punto crítico. Con la reciente imposición de un arancel del 25 % a las importaciones de acero y aluminio por parte de la administración de Donald Trump, el gobierno canadiense no ha tardado en reaccionar. Este jueves, entrarán en vigor represalias comerciales valoradas en 20.700 millones de dólares.

La respuesta canadiense

El ministro de Finanzas de Canadá, Dominic LeBlanc, anunció que los nuevos aranceles afectarán productos estadounidenses como herramientas, ordenadores, equipos deportivos y productos de estampado de hierro. Estas medidas se suman a las impuestas desde marzo a bebidas alcohólicas, jugo de naranja y electrodomésticos. «Nuestro Gobierno seguirá luchando para que estos aranceles injustificados sean eliminados», declaró LeBlanc.

Un conflicto con impacto económico

La imposición de estos aranceles no solo afecta a las industrias siderúrgicas de ambos países, sino también a los consumidores. El aumento en los costos de producción podría traducirse en un encarecimiento de productos y una disminución en el comercio bilateral.

La estrategia de Canadá en el G7

La ministra de Exteriores canadiense, Mélanie Joly, afirmó que este conflicto será un punto clave en la cumbre del G7 que se celebra en Charlevoix. «Cada reunión será una oportunidad para presionar a Estados Unidos y coordinar esfuerzos con Europa», señaló Joly. Además, destacó que este no es solo un tema económico, sino una cuestión de soberanía nacional.

La postura de México

Mientras Canadá toma medidas inmediatas, México ha optado por esperar. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, indicó que su gobierno evaluará la situación hasta el 2 de abril antes de tomar represalias. Esta decisión podría ser clave para determinar el futuro del comercio entre los tres países miembros del T-MEC.

Un conflicto en evolución

El impacto de estas medidas aún está por verse. Lo que está claro es que la tensión entre Canadá y Estados Unidos seguirá en aumento, y las decisiones que tomen ambos gobiernos podrían redefinir el futuro del comercio en Norteamérica.