Trump amenaza con dejar la paz en Ucrania si no hay avances inmediatos

Trump amenaza con dejar la paz en Ucrania si no hay avances inmediatos

Era un viernes tenso en la Casa Blanca. Las cámaras apuntaban al despacho oval cuando Donald Trump, con su característico tono desafiante, soltó una declaración que hizo eco en el mundo entero: “Si no hay avances, vamos a pasar de largo”. El mensaje era claro y directo: Estados Unidos podría dejar de mediar en el conflicto entre Rusia y Ucrania si no se ve una intención real de alcanzar la paz.

Desde que regresó al poder en enero, Trump ha adoptado un papel más activo —y polémico— en la diplomacia internacional. A pesar de las críticas, el expresidente no ha dudado en afirmar que tiene la capacidad de acabar con la guerra en Ucrania “en 24 horas”. Aunque más tarde reconoció que se trataba de sarcasmo, su confianza en resolver el conflicto sigue firme.

Un punto crítico en el conflicto

“Está llegando a un punto crítico”, insistió Trump. Y no es para menos. Después de más de dos años de guerra, miles de vidas perdidas y millones de desplazados, el mundo está cansado. Y Trump lo sabe. Pero también sabe jugar sus cartas: si no hay voluntad por parte de Kiev o Moscú, Estados Unidos se apartará del proceso de paz.

Lo más sorprendente es su decisión de no señalar culpables. Ni Putin ni Zelensky fueron responsabilizados directamente por el magnate. “Si alguna parte lo pone muy difícil, diremos que son tontos, personas horribles”, dijo, dejando entrever que su paciencia tiene límites.

Detrás de bambalinas: diplomacia activa

Mientras Trump hablaba en Washington, su jefe de diplomacia, Marco Rubio, se encontraba en París. Allí, junto a delegaciones de Francia, Reino Unido, Alemania y Ucrania, trataba de mantener con vida el proceso diplomático. Las reuniones también incluyeron un diálogo con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, quien recibió el mensaje de que Estados Unidos no esperará indefinidamente.

Rubio fue tajante: si la paz no es “factible” pronto, la administración Trump se retirará. La advertencia tiene peso, especialmente si se considera que Estados Unidos ha sido uno de los principales actores en el respaldo militar y económico a Ucrania.

¿Una estrategia de presión o una retirada real?

La gran pregunta es si esta advertencia es un intento de presionar a las partes o un aviso de abandono. Trump asegura que sigue viendo entusiasmo por la paz, tanto en Moscú como en Kiev. Incluso, entabló negociaciones directas con Putin poco después de asumir el poder, un movimiento que desconcertó a más de un aliado occidental.

El mandatario insiste en que no está siendo “engañado” por Putin. “Estoy tratando de ayudar”, dijo. Sin embargo, la sombra del escepticismo internacional lo acompaña.

El reloj diplomático avanza

Ucrania, por su parte, aceptó recientemente un alto el fuego temporal, aunque acusa a Rusia de buscar ganar tiempo para mejorar su posición en las negociaciones. Esta pausa podría ser el último respiro antes de una nueva escalada… o el principio del fin del conflicto.

Trump, fiel a su estilo, no deja lugar a la indiferencia. Su mensaje resuena con fuerza: “Vamos a pasar de largo”. Una frase que podría marcar un antes y un después en el conflicto más sangriento de Europa en el siglo XXI.