La guerra en Ucrania ha dado un nuevo giro. Tras semanas de incertidumbre, la administración de Donald Trump ha decidido reanudar la entrega de armamento a Kiev. Mientras tanto, el Kremlin observa con cautela la posibilidad de un alto el fuego de 30 días. ¿Se abre la puerta a la paz o es solo una tregua temporal?
Un giro inesperado en la política de EE.UU.
Hace apenas unos días, Trump había suspendido la ayuda militar a Ucrania, una decisión que generó tensiones entre Washington y Kiev. Sin embargo, después de una reunión en la Casa Blanca con el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, la Casa Blanca cambió de postura. «No queremos que esta guerra continúe, pero tampoco podemos dejar que Ucrania se quede sin defensa», declaró un alto funcionario del gobierno estadounidense.
La reanudación del envío de armas se llevó a cabo a través de un centro logístico en Polonia, un punto clave de suministro para el ejército ucraniano.
La reacción de Rusia: cautela y estrategia
Desde Moscú, la reacción no se hizo esperar. Dmitry Peskov, portavoz del Kremlin, indicó que Rusia necesita «información detallada» antes de tomar una posición clara sobre la propuesta de alto el fuego. «No nos adelantemos a los hechos», señaló.
El gobierno ruso ha dejado entrever que cualquier cese de hostilidades debería incluir garantías de que Ucrania no recibirá apoyo militar occidental durante la tregua. Además, insiste en que se celebren elecciones en Ucrania como parte de un acuerdo de paz más amplio.
Ucrania en el campo de batalla
Mientras los líderes políticos discuten, en el terreno la guerra sigue su curso. En la región fronteriza de Kursk, los combates se han intensificado en las últimas semanas. Soldados ucranianos han reportado que las tropas rusas y norcoreanas han logrado ciertos avances en el área.
Uno de los puntos críticos es la ciudad de Sudzha, un nudo logístico esencial en la zona. Medios estatales rusos han informado que el ejército ruso ya ha ingresado a la ciudad, aunque fuentes ucranianas afirman que la lucha aún no ha terminado.
¿Habra un alto el fuego real?
El futuro del conflicto sigue siendo incierto. La Casa Blanca ha enviado a su enviado especial, Steve Witkoff, a Moscú para intentar negociar con el presidente ruso Vladímir Putin. No obstante, los analistas advierten que Rusia podría utilizar la tregua como una estrategia para reforzar sus posiciones antes de una nueva ofensiva.
John Hardie, experto en defensa y diplomacia, destaca: «Moscú quiere ser visto como un actor cooperativo, pero es probable que busque condiciones favorables antes de aceptar un alto el fuego».
Mientras tanto, los civiles en Ucrania siguen sufriendo. Un ataque con misiles balísticos rusos ha dejado al menos cinco muertos, según fuentes locales.