El comercio entre México y Estados Unidos acaba de recibir un respiro. Tras una conversación entre Donald Trump y Claudia Sheinbaum, se anunció una exención temporal de aranceles hasta el 2 de abril. Este anuncio llega en un momento clave para las relaciones bilaterales y el futuro del T-MEC.
Sheinbaum y Trump: la llamada que cambió el rumbo
oEl presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló a través de su red social Truth Social que, tras dialogar con la mandataria mexicana, se alcanzó un acuerdo que deja fuera a México del pago de aranceles en productos incluidos en el T-MEC. «Nuestra relación ha sido muy buena y estamos trabajando duro juntos», declaró el republicano.
Por su parte, Sheinbaum calificó la conversación como «excelente y respetuosa», subrayando que el trabajo conjunto ha dado resultados sin precedentes en materia de migración y seguridad.
«Continuaremos colaborando, especialmente en la reducción del cruce ilegal de fentanilo y armas», puntualizó en sus redes sociales.
¿Cómo impacta esta decisión en el comercio?
El secretario de Comercio de EE.UU., Howard Lutnick, confirmó que la exención podría aplicarse a todos los bienes y servicios dentro del tratado. La medida también beneficia a Canadá, cuyo sector automotriz fue el primero en recibir esta exención.
Las reglas de origen del T-MEC obligan a las automotrices a usar un mayor porcentaje de componentes de la región para evitar aranceles. Sin embargo, Trump había impuesto un 25% de aranceles a productos mexicanos y canadienses, con excepción de los hidrocarburos canadienses, gravados con un 10%.
¿Qué pasara el 2 de abril?
A pesar del respiro temporal, el 2 de abril podría traer nuevos cambios. Trump ha mencionado que en esa fecha se podría anunciar una nueva estrategia de «aranceles recíprocos» para todos los países. Esto podría significar el regreso de medidas proteccionistas que afectarían el comercio entre México y Estados Unidos.
Por ahora, la incertidumbre se mantiene, pero la exención de aranceles es un alivio para empresas y consumidores en ambas naciones. En las próximas semanas, se definirá si esta pausa en la política arancelaria de Trump se convierte en una medida permanente o si, por el contrario, se avecinan nuevas tensiones comerciales.
